Benko ha muerto. Viva Benko

El 26 de agosto nos dejó una de las pocas leyendas del ajedrez que nos quedaban. Por leyenda me refiero a jugadores que han sido históricos en el desarrollo del juego. El gran maestro Pal Benko (1928-2019) era un jugador húngaro (aunque nacido en Francia) cuya vida fue muy intensa. Debido a sus opiniones políticas en 1956 le llevaron un campo de concentración, acusado de ser espía y estar implicado en la revolución húngara (confundieron sus anotaciones de ajedrez con códigos secretos). Un año mas tarde le permitieron jugar como primer tablero del equipo húngaro en Islandia, donde aprovechó para huir y pedir asilo en América. Su palmarés y contribuciones al ajedrez no se quedan cortas: dos veces candidato al campeonato del mundo son los más sonados; fue inventor del gambito Benko (llamado hoy gambito del Volga) y de la apertura Benko 1.g3 (al jugarla en su momento les venció tanto a Fischer como a Tal); además de escribir numerosos libros y componer estudios y finales de ajedrez.

En el final que nos ocupa hoy el gran maestro húngaro-americano nos dice que juegan blancas y ganan. Un primer análisis puede llevarnos a la errónea conclusión de que son tablas, dado que el peón de torre negro está cerca de coronar y la torre blanca está bajo ataque. Pero las blancas, mediante una sutil maniobra, logran hacerse con la victoria. Como pistilla les daré tres alternativas:

  1. Ta6 colocándose tras el peón pasado, 2
  2. Tc8 y
  3. Txd6.

Calcule con fineza y recuerde que Benko les observa.

 

La solución AQUÍ

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