Disputar un Campeonato de España de Ajedrez por primera tiene un significado muy especial y profundo para los más pequeños. Para estos niños y niñas participar en un evento de este calibre posee un valor enorme, tanto a nivel personal como deportivo.
A nivel emocional y personal la ilusión con la que llegan y el orgullo que sienten son aspectos muy relevante. Para ellos es una experiencia emocionante, que se vive con mucha ilusión. Representar a Navarra y a Mikel Gurea es para ellos y sus padres/madres un motivo de orgullo. Es también un reconocimiento a su esfuerzo, dado que llegar al campeonato supone que han trabajado, entrenado y competido duro, entendiendo con ello que ese esfuerzo conlleva una recompensa. Además, el tema del crecimiento personal se encuentra ahí presente, puesto que hay que afrontar nuevos retos, viajar, enfrentarse a rivales desconocidos… Todo esto hace que se gane en autonomía, madurez y confianza en uno mismo.

A nivel deportivo y ajedrecístico en verdad este torneo es su primer contacto con el ajedrez de alto nivel, ya que descubre cómo se preparan las partidas, cómo son los grandes salones de ajedrez, el silencio, el ritmo lento. En este tipo de competiciones se puede aprender de jugadores muy preparados. Además, es un momento en el que el aprendizaje es muy intenso al contemplarse cada partida como una oportunidad para aprender, especialmente cuando se pierde, para mejorar en la siguiente. Y sobre todo, es un espacio para conocer nuevas amistades. Compartir momentos con otros niños con la misma pasión crea vínculos muy valiosos. Para muchos, lo mejor del torneo es «el ambiente».
En resumen, disputar tu primer Campeonato de España debe ser para los pequeños un hito personal, una experiencia de aprendizaje y convivencia, y un paso importante en su camino como ajedrecista, pero también como persona. Así debería ser.

Este primer torneo nacional por edades de 2025 ha sido completamente diferente al de otras ediciones y es que la FEDA ha cambiado la sede de juego después de muchísimos años ubicando las pruebas en Salobreña (Granada). Esta vez los torneos desde sub8 hasta sub16 tienen lugar en el Hotel Envía Spa&Golf de Vícar (Almería) -ver aquí-. Queramos o no, en estas primeras ediciones todos andaremos haciendo las comparaciones entre uno y otro sitio, ¿verdad?

En este campeonato para los sub8, nacidos en 2017 y años posteriores, el número de inscritos fue de 104 y se disputaron 9 rondas de partidas standard a 45’+15″. Nuestros chavales de Burlada en la competición fueron tres (dos niños y una niña / un sub8 y dos sub7), que además de lo indicado sobre cómo debería ser un primer campeonato de España, sufrieron momentos de tensión y cierto sufrimiento, muchos nervios que no les dejaron sacar todo el ajedrez que en verdad llevaban dentro… algo que también viene de la mano con todo lo anterior. Esos miedos, naturales en estas edades, se transmitían a su juego sobre el tablero debido al marco en el que se encontraban, a no haber tenido nunca tanto tiempo en el reloj o competir sin el entrenador que le transmite confianza al lado, por ejemplo. Todos esos aspectos pesaron en su forma de jugar. Y es que siempre hay una primera vez para todo en esta vida.
18- Julen Cárdenas 6/9: Julen comenzó jugando muy rápido, sin habituarse al ritmo pausado. Pese a que en las aperturas cometía errores, su enorme talento táctico le llevaba a conseguir ventajas, que luego desaprovechaba por errores burdos, impropios de un jugador tan seguro como él. Tuvo que llegar al ecuador de la competición para creérselo y cogerle el truco a la cosa, hasta encadenar cuatro victorias consecutivas precisamente contra rivales mucho mejores que los de las primeras rondas. Su mejora fue tal que finalizó el torneo como segundo mejor jugador navarro en el Top20, lo que es todo un logro deportivo. Nos regaló en una partida un sacrificio de pieza en el enroque verdaderamente épico para hacer un mate en tres jugadas.
68- Aritz Morris 4/9: La mejoría de juego de Aritz en la segunda parte del curso ha sido asombrosa. Es capaz de retener los elementos que se estudian en clase, pero para llevarlo a la práctica a la perfección sólo le ha faltado ser capaz de usar un poco más el tiempo. Ése ha sido su error y el de todos sus compañeros este torneo. Al igual que a Julen, le costó arrancar, pero en cuanto lo hizo volvió a ser fiel de su juego directo, de ataque a la mismísima yugular. Si no obtuvo más puntos es porque tal vez jugó demasiado a tumba abierta, pero no se les puede decir nada a los que son valientes. Otro aspecto positivo es que obtuvo una victoria ante un jugador elado, así que en breve lo veremos en la lista Fide.
95- Máxima Morris 2,5/9: Máxima es una jugadora tranquila, que gestiona a la perfección los tiempos y que revisa todo un par de veces antes de mover. Fue ella durante las tres primeras rondas y ya nos frotábamos las manos sus profesores con verla luchar por ser campeona de España. Iba 2/3. En una de esas rondas intermedias se cruzó con un niño maleducado que la sacó del tablero a base de menosprecios y vulgaridades que soltaba por su boca, alentado por otro par de compañeros que le reían las gracias. Máxima, sola en la sala de juego con 7 años, no supo cómo defenderse y ya prácticamente no quiso jugar más. Pero ella es una campeona, lo es de Navarra sub8 pese a ser sub7, y trató de sacar fuerzas de flaqueza y terminó el torneo. Finalmente acabó tercera de España sub7, lo que es un logro fenomenal que en verdad nos sabe a muy poco por su verdadero potencial. Ningún tipo de apoyo al respecto por parte de la FNA cuando se les informó al respecto; ninguno.
Nos volvemos a casa con la sensación de que nuestros chavales disputaron el torneo con el freno de mano puesto, afectados por las circunstancias, pero también es cierto que a los demás niños y niñas les pasará factura lo mismo. Impresionante puesto de Julen, regalándonos caviar del caro con algunas jugadas a la par que errores en los que crees que la retransmisión ha errado en el movimiento. Brutal despliegue de ataque de Aritz, lo que implica que tiene un claro ADN de Mikel Gurea. Y nuestro abrazo a Máxima para seguir animándola a olvidar ese mal trago y enfatizar en el hecho de que ha terminado como la tercera mejor jugadora de España de sub7. ¡Qué grandes sois!
El mejor jugador navarro fue Miguel Rada con 7/9, que finalizó séptimo de la general a sólo medio punto del cántabro Julio Monteserín, que fue el campeón con 7,5/9. Si lo deseas, aquí puedes ver la clasificación final y cómo se desarrolló el torneo.
