Ya se ha alcanzado el ecuador de la Liga Vasca de este año en la que está siendo nuestra primera participación en la categoría de División de Honor. Tras la derrota por 3-1 en la sala de juego de Conteneo, uno de los tres equipos llamados a pugnar por la consecución del título, las esperanzas de MG se mantenían intactas de cara a lograr la proeza de llegar y conseguir la permanencia. La chavalería está conjurada para ello y la labor que están realizando, siendo el equipo más joven del torneo, da buena muestra de ello.

En esta quinta jornada nuestro rival sería Martintxo, un equipo con el que tenemos muchísimas semejanzas. Se trata de un club, joven, que presta especial atención a la cantera, que desprende un buen rollo que contagia y que no para de organizar eventos con el objetivo de hacer este nuestro deporte cada vez más grande. El cuatro que se desplazó a Burlada fue igualmente joven, pero con un talento sobradamente contrastado. La media de Elos de ambos conjuntos fue de lo más equilibrada: 2101 de los gasteiztarras ante 2075 de los de Burlada. Esto es, un duelo en toda regla con el objetivo de ambas escuadras de marcar diferencias con la zona del descenso.
No alcanzó a 20 jugadas la partida entre Jon Goñi e Ibón Domínguez. Los dos mejores jugadores de cada equipo se midieron y plantaron cara el uno al otro y ambos al módulo informático, ya que la precisión de fuerza de juego de los dos ajedrecistas estuvo entre el 98 y el 99 por ciento, algo que no deja lugar a las dudas del amplio conocimiento que poseían sobre lo que trataban de plasmar en el tablero. Propuesta de tablas y firma. Todos contentos… sin mucha sangre en el damero. Por parte de Jon, este resultado es el primero de carácter positivo ante un titulado; Ibón es CM.
Sin llegar tampoco a las dos horas de juego, Asier Etayo y Adrián Sobrón también se dieron un buen apretón de manos sellando un empate en una partida en la que ambos, ocupando el cuarto tablero, parecieron querer dejar a los jugadores de mayor rating que decidieran el destino del encuentro. Quedaba mucha partida por jugar, dado que se encontraban metidos en todo el fregado del medio juego, pero los dos decidieron sumar para los suyos conocedores de que estamos justo en la mitad de la competición y que más vale pájaro en mano que ciento volando.

Para cuando llegó el fotógrafo, la partida de la mesa 1 ya había finalizado. Buena pose… y mejor posición jeje.
El punto de la tranquilidad lo aportó Mateo Echegoyen en la mesa 3. Mateo ya ha sido capaz con sus 14 años de superar la barrera de los 2100 Fide y está con ganas de intentar comerse al que le pongan en frente. Obtuvo en la apertura un peón de ventaja y posteriormente la iniciativa ante Jon Bocos, todo un campeón de España (lo fue en categoría sub10) de su misma edad. Posteriormente Mateo hiló muy fino para tratar de mantener a raya las dos torres de Jon y obtuvo el tanto que nos daba el 2-1 momentáneo en el luminoso, algo muy tranquilizador.
La última partida en terminar fue la que enfrentó a Adrián Oroz con Aritz Morante en el segundo tablero. ¿Qué decir de estos dos grandes ajedrecistas? Aritz, sabiendo el resultado que llevaba su equipo, se echó a las espaldas la responsabilidad de tratar de obtener el empate, pero Adrián se mostró muy sólido en su defensa, manteniendo la tranquilidad que le da estar en un buen momento de forma y de confianza en su juego. Antes de cumplirse las tres horas y media de batalla los dos capitanes sellaron las tablas, lo que otorgaba un nuevo triunfo para los de Burlada que sabe a gloria.

Esta trabajada victoria ante un Martintxo correoso y aguerrido nos mantiene en la zona cómoda en cuanto al puesto que ocupamos en la tabla, el quinto, pero pese a que sumamos un punto más que quien marca la zona de descenso, que es precisamente Martintxo, no dejan de ser únicamente tres puntos los que nos separan de la categoría inferior. Esto va a ser muy pero que muy largo y se va a decidir todo por muy poco. En resumen, un muy buen 2,5-1,5 a nuestro favor.
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Tras cinco jornadas, Sestao, Gros y Conteneo se mantienen arriba en su particular pulso, anclados los tres en punto y medio, desde los 16 hasta los 14,5. Orvina se mantiene en la zona cómoda, a tiro de los de arriba, con 12, seguido por nosotros, Mikel Gurea, que ascendemos una plaza alcanzado el quinto peldaño con 9,5 puntos. El pelotón lo cierra Calasanz con 4,5, a dos puntos de una salvación/descenso que comparten Portugalete y Martintxo con 6,5.

Podéis ver toda la información de la ronda 5 en este enlace.
El sábado 14 de febrero (R6) Mikel Gurea Gros en un encuentro importantísimo para tratar de tomar distancia con el descenso o meternos de lleno en la pomada de la salvación.









Este viernes, pese a la escasa participación, se vivieron partidas de auténtica ida y vuelta en los tableros. Encuentros que parecían dominados por los unos acabaron cayendo del lado de los otros. Así de bello -y duro- es nuestro deporte, y más a un ritmo tan vertiginoso como es el de 3’+2″. En este vaivén de ventajas y desventajas el mejor fue Sergio Navarrete, que sumó con sus 6,5/7 su tercer entorchado en lo que va de temporada. Bastante más abajo acabó Raúl Martínez con 4,5/7 liderando el grupo de perseguidores, siendo Imanol Migueltorena con 4/7 el que se hizo con el tercer puesto. A lo largo de la competición se sucedieron muchas y muy variadas sorpresas y la fuerza que establecían los rankings no servía para absolutamente nada. Ajedrez en su máxima expresión. Ya lo dijo la escritora norteamericana Jill A. David: «La sorpresa es que no sigamos sorprendiendo«.














Hubo de todo en el torneo. Algunos de los mejores jugadores inscritos tuvieron que dejarlo demasiado pronto y otros igualmente potentes llegaron algo más tarde de lo previsto. Estas circunstancias hay que tenerlas en cuenta y tienen relevancia de cara a los emparejamientos, ya que el evento en sí mismo es algo reducido: sólo 7 partidas. Hubo un empate en el primer puesto entre Imanol Migueltorena y Henry Díaz con 6/7. En un primer momento no se tenía claro el primero de los desempates por un problema de comunicación, pero al final la txapela cayó del lado de Imanol debido al resultado particular. Esto es, por haber vencido a Henry.
¡Menudo duelo y qué pena no poder repartir el primer puesto! El bronce fue para Daniel Merino, que con sus 5/7 recuperó sensaciones después de unos cuantos torneos en los que no había podido sacar todo el buen ajedrez que atesora.








