Zaragoza fue durante tres días el punto de encuentro de jugadores de diferentes procedencias con motivo de la primera edición del Open Internacional de Ajedrez NubiaEgip, una competición que nace con la vocación de convertirse en una nueva cita destacada del calendario ajedrecístico aragonés. La celebración de esta primera edición supone, además, el estreno de un proyecto que busca unir el ajedrez con los vínculos culturales entre España y Egipto, de donde procede el nombre de la competición y cuya presencia institucional acompañó al torneo. La participación y el respaldo recibido en esta primera edición dan al NubiaEgip una dimensión que va más allá de las 64 casillas, convirtiéndolo en una iniciativa con aspiraciones de continuidad. Y todo gracias al empuje de Tarek Mourzy -que jugó en Navarra durante muchos años en las filas de Runa- y su esposa Matilde.

El torneo se disputó en el Hotel Boston de Zaragoza, concretamente en el salón Riviera. La competición, incluida en el calendario de la Federación Aragonesa de Ajedrez, reunió a jugadores de numerosos clubes y contó con participación internacional, con ajedrecistas procedentes también de países como Cuba y Uruguay. Sobre el tablero, el campeonato se desarrolló a lo largo de 7 rondas, mediante sistema suizo y con ritmo de ajedrez estándar de 60’+30″. El programa concentró dos rondas el viernes, tres el sábado y las dos últimas el domingo, antes de la entrega de premios. El aforo llegó a completarse, hasta el punto de que la organización tuvo que cerrar las inscripciones.
La lucha por el triunfo tuvo como protagonista a Ricardo Jario, del club Marcos Frechín, que terminó en lo más alto de la clasificación con 6,5/7. Su actuación le permitió acabar en solitario como primer campeón de la historia del NubiaEgip, poniendo su nombre al frente de un torneo que precisamente estrenaba palmarés. Por detrás, Jorge Muñoz y Carlos Álvarez protagonizaron una ajustada pelea por el podio, ambos con 6 puntos, aunque los desempates situaron a Muñoz en la segunda posición y a Álvarez en la tercera. El grupo perseguidor quedó formado por Óscar Soler, Jorge Manuel Miranda, CM Francisco Núñez y Carlos Roche, todos ellos con 5,5 puntos. También destacó la presencia de MF Xavier Ávila, que partía entre los favoritos y concluyó octavo con 5/7, mientras que el cubano José Ángel Rodríguez finalizó noveno con la misma puntuación.

El resultado deja una primera edición marcada por la competitividad, la participación de jugadores de distintos clubes y nacionalidades y una organización que ha conseguido sacar adelante un nuevo torneo internacional en Zaragoza. El triunfo de Ricardo Jario queda así registrado como el primero de un palmarés que, por el carácter de esta primera edición y la buena acogida del campeonato, aspira a seguir creciendo en próximas convocatorias.
Siete de los nuestros se animaron a participar en el torneo, firmando todos ellos una muy buena actuación. A continuación se detalla su desempeño.
40- Aitor Molina 4/7 +62: Aitor fue uno de los nombres propios entre los jugadores que más aprovecharon su paso por el NubiaEgip. Partía como número 65 del torneo, pero terminó en una notable 40ª posición, avanzando 25 puestos respecto a su ranking inicial. Su actuación estuvo marcada por un rendimiento muy superior a su ELO de salida de 1798, con una performance de 1962. Además, consiguió tres victorias de mucho mérito ante jugadores claramente por encima de su valoración, como Jorge Caballero (1950), Pedro Viñal (2001) y Ekai Goitia (1912). Especialmente significativa fue la victoria sobre Viñal, uno de los jugadores mejor valorados a los que se enfrentó y que hace años fue campeón navarro absoluto, que le permitió sumar 30 puntos de Elo. Cerró el torneo con una espectacular ganancia estimada de 62 puntos, la mejor señal de la solidez de su actuación. Más allá de la clasificación, su torneo deja la sensación de que supo competir de tú a tú con rivales de un nivel notablemente superior al suyo.

Aitor recibió el premio como sexto mejor del tramo B de Elo (1596-1857).
58- César de Castro 4/7 +95: César fue, sin duda, uno de los jugadores que más motivos tiene para recordar con satisfacción esta primera edición del NubiaEgip. Partía en el puesto 107 del ranking y terminó en una magnífica 58ª posición, escalando nada menos que 49 puestos durante las 7 rondas. Su rendimiento estuvo muy por encima de su valoración inicial, alcanzando una performance de 1852 Elo. El torneo comenzó de la mejor manera posible, con una victoria ante Jon Vernier (1939) en un duelo que le reportó 36 puntos en la estimación de variación. Después fue capaz de sumar tablas frente a Enzo Millán (1726), que venía de ganar el nacional sub8, y Francisco Edeso (1754), demostrando una notable capacidad para competir contra rivales mejor valorados. El tramo final fue especialmente brillante y encadenó dos victorias consecutivas ante Rubén Plante (1680) y Borja García (1814). El balance resultó espectacular con una ganancia estimada de 95 puntos de Elo y una progresión que convierte a César en uno de los grandes protagonistas de esta primera edición.

César se hizo con el primer premio del tramo C de Elo (0-1594).
85- Iraia Ciganda 3,5/7 +55: Iraia afrontó el NubiaEgip desde el puesto 121 del ranking inicial y, aunque terminó siete puestos abajo, su actuación dejó varios resultados especialmente meritorios. Con 1529 puntos de Elo, se midió desde el comienzo a rivales sensiblemente mejor valorados y ya en la primera ronda logró unas tablas ante Carlos Battaglini (1874). Ese medio punto tuvo un valor añadido por la diferencia de rating y supuso una aportación de +16 puntos en la estimación de Elo. También consiguió tablas frente a Jorge Valero (1675), demostrando capacidad para competir con jugadores situados por encima de su valoración. La estimación final refleja una ganancia de +55 y una tendencia ascendente en un torneo de notable exigencia que le ayudó a mejorar el uso y la gestión del tiempo. Para Iraia, el campeonato deja sobre todo la experiencia de haberse enfrentado a rivales superiores y haber conseguido resultados de mérito frente a ellos.

El sexto premio del tramo C (0-1594) se lo adjudicó Iraia.
86- Ernesto Artozqui 3,5/7 +14: Ernesto protagonizó una actuación muy positiva en Zaragoza, especialmente teniendo en cuenta su posición de partida. Escaló 14 posiciones su ranking inicial durante las 7 rondas. Sus 3,5 puntos le permitieron superar las expectativas marcadas por su valoración inicial de 1596, hasta alcanzar una performance de 1692. Uno de sus mejores momentos llegó en la sexta ronda, cuando derrotó a Francisco Edeso (1754), aunque antes ya anduvo cerca de vencer a otros rivales de mayor fuerza aún. También fue capaz de plantar cara a rivales de mayor valoración, como Óscar Soler, número 25 de salida de 1951 Elo. El medio punto conseguido ante el navarro Santiago Alfonso (1833) puso el broche a un tramo final especialmente sólido. El balance final, con una ganancia estimada de 14 puntos de Elo, confirma un torneo en el que Ernesto rindió por encima de su posición de partida.
134- Naroa Ciganda 2/7: Naroa terminó el torneo en el puesto 122, mejorando en 21 posiciones su puesto de salida. Su bien hacer le depararon un enorme premio, consistente en aparecer en la lista de septiembre con un Elo Fide de 1547. Su mejor resultado llegó precisamente en la primera ronda, con unas tablas ante Francisco Edeso (1754). También consiguió medio punto frente al francés Loic Albe (1637), en una partida que volvió a demostrar su capacidad para competir contra jugadores con una valoración superior. El torneo le permitió enfrentarse a rivales de diferentes niveles y acumular experiencia en una competición internacional de siete rondas. Además, aprendió una enorme lección sobre reglamentación que tendrá que poner en práctica en futuras ocasiones. Con estos resultados, Naroa dejó una imagen competitiva y un punto de partida interesante para seguir creciendo en próximos torneos.

142- Imanol Napal 1,5/7: Imanol afrontó el NubiaEgip desde una posición complicada al partir sin rating Fide. Su victoria llegó en la tercera ronda, frente a Mariano Sanz, pero por incomparecencia. El triunfo le hizo escalar mesas y elevar la dificultad de las partidas. Tuvo que enfrentarse a jugadores de entre 1500 y 1700 puntos, lo que elevó considerablemente la exigencia de su recorrido por el torneo. De hecho, su juego estuvo muy por encima de lo que indican sus resultados, ya que se le escaparon partidas que estaban ganadas y posiciones de tablas que acabaron en derrotas. El aspecto más positivo queda, por tanto, en haber conseguido puntuar ante un jugador como Eduardo Arricivita (1510), lo que le ha llevado a conseguir aparecer en la lista de Elo con 1427 puntos.
145- Alba Díaz 1,5/7: Alba sólo pudo disputar las tres partidas del sábado en su participación en este I Open Internacional NubiaEgip. No contaba con Elo FIDE al comenzar el campeonato, pero su rendimiento en la prueba, unido a sus resultados obtenido en el nacional sub8, le deparan en la lista de septiembre una puntuación internacional de 1449. Su resultado más destacado llegó en su segundo partida, cuando consiguió tablas frente a Ernesto Artozqui (1596), pero sin duda el mejor de sus encuentros lo firmó ante su rival más duro, Juan García (1732), a quien sacrificó una pieza a cambio de ataque y que duró más de dos horas. El NubiaEgip deja así para Alba una experiencia competitiva importante y varios elementos positivos sobre los que construir su progresión en futuros torneos.
En este link puedes ver cómo terminó la competición y echar un vistazo a la clasificación general. También puedes ver aquí el reportaje, resumido, de Aragón TV, en el que aparecen algunos naranjas.