Los campeones del mundo a lo largo de la historia: Alexander Alekhine nació el 31 de octubre de 1892 en Moscú, en el seno de una familia acomodada del Imperio ruso. Desde niño mostró un talento extraordinario para el ajedrez y, en 1909, con solo 16 años, ganó el Campeonato Amateur de San Petersburgo. En 1914 participó en el gran torneo internacional de San Petersburgo, donde coincidió con figuras como José Raúl Capablanca y Emanuel Lasker.
La Primera Guerra Mundial y la Revolución rusa marcaron profundamente su vida, y en 1921 abandonó Rusia para instalarse en Francia. Ese mismo año comenzó una intensa carrera internacional, destacando por su estilo agresivo y creativo sobre el tablero. En 1927 alcanzó la cima del ajedrez mundial al derrotar a Capablanca en Buenos Aires y proclamarse campeón del mundo. Durante la década de 1930 defendió su título en varias ocasiones y publicó brillantes análisis que influyeron en generaciones posteriores. En 1935 perdió inesperadamente el campeonato frente al neerlandés Max Euwe. Sin embargo, en 1937 recuperó el título mundial tras vencer de nuevo a Euwe en la revancha disputada en los Países Bajos.
La Segunda Guerra Mundial ensombreció sus últimos años, pues permaneció en Europa ocupada y su figura quedó rodeada de polémica. Aun así, siguió compitiendo y mantuvo el campeonato mundial hasta el final de su vida. Murió el 24 de marzo de 1946 en Estoril, Portugal, convirtiéndose en el único campeón mundial de ajedrez que falleció siendo todavía campeón vigente.

La cifra de participantes que se alcanzó en esta edición fue de 28 personas. El número es impresionante, ya que hay competiciones por ahí que tienen menos inscritos que este social, por ejemplo. Esta competición volvió a repetir con el modelo habitual de 7 rondas, pero esta vez las partidas fueron algo más relajadas al establecerse los relojes a 5’+3″.
Hubo dos dominadores claros en la competición pese a que su ritmo de juego favorito no es especialmente éste. Asier Etayo e Imanol Solano cumplieron con las expectativas al comenzar la prueba como rankings 2 y 4 respectivamente, manteniéndose en las primeras mesas haciendo valer su mejor rating ante la mayoría de sus rivales. Al final, el duelo entre ambos marcó la diferencia entre el oro y la plata, siendo Asier el que se adjudicó el título al firmar 7/7, siguiéndole Imanol con 6/7 en la tabla clasificatoria. La pugna por el tercer puesto fue asombrosa, finalizando nada menos que diez jugadores en tan sólo medio punto (4,5 o 4). la cifra habla por sí misma de la igualdad y combatividad que se vivió este viernes en la sede del club. Quien obtuvo el bronce fue Álvaro Font (4,5/7), que no sólo selló su mejor actuación en estas competiciones, sino que certificó una mejoría que es evidente a los ojos de todos los que le hemos visto crecer en el poco tiempo que lleva practicando ajedrez.
La clasificación del torneo de los dos patitos la puedes encontrar en el siguiente enlace.
La victoria de Asier Etayo le asciende al tercer peldaño del podio general, a un solo triunfo del líder, Jon Goñi. Qué apretada está la tabla. Espectacular.

