El Campeonato de Euskadi por Equipos en su versión juvenil es uno de los torneos más potentes a los que el club puede acudir. Llevamos haciéndolo muchos años y siempre obtenemos los mismos resultados; entre la plata y la la medalla de chocolate. Esto por un lado debería habernos servido para adquirir conciencia de que nuestra escuela es una de las mejores y que la cantera no para de dar sus frutos. Pero por otro lado, haber remado tantas veces para acabar ahogado en la orilla frustra bastante.

Sin embargo, en esta ocasión, en la que hemos alineado al equipo más joven hasta la fecha, va y damos en el centro de la diana. Un equipazo que repetirá el año que viene incluso con más refuerzos. Todo un logro para el club haber logrado esta hazaña, ya que somos el primer club navarro que lo logra.
En Barakaldo hubo un total de 11 equipos inscritos, llegados a tierras vizcaínas desde todos los territorios históricos. Fueron 5 rondas con partidas a 30’+5″ en los relojes, lo que dejaba margen para hacer una buena partida usando el tiempo, pero no como para dormirse en los laureles. El torneo lo organizó de forma magistral el árbitro internacional Miguel Ángel Almansa.

El desempeño de los de Burlada fue de menos a más claramente. El equipo partía con el ranking 2 y en el debut se vieron sorprendidos por un aguerrido Altzaga al que vencimos por la mínima. Ese susto inicial puso las pilas a la chavalería y 4-0 a Marianistas en la segunda de la mañana. Los cocos vendrían después.
Fue entonces cuando en frente se sentó Gros, el favorito. Los naranjas sabían a lo que iban y el trabajo previo surtió efecto. Nada menos que 3,5-0,5 a favor; todo un golpe de autoridad encima de la mesa. De hecho, es que tres de los cuatro integrantes de MG han obtenido el ascenso a DH de Liga Vasca… ¡Por algo será! Después le tocó el turno a Martintxo, otro de los grandes del ajedrez vasco. El resultado fue el mismo y MG era campeón a falta de una ronda. Impresionante.

Tras la victoria en esa cuarta ronda, nuevamente se repitió el mismo guarismo en el marcador con 3,5-0,5. Esta vez ante el vizcaíno club de Zuri Baltza. Los números de los canteranos de Mikel Gurea fueron para enmarcar: +5=0-0 en el apartado de enfrentamientos, 10/10 en puntos de match y 17/20 en partidas en los tableros. A destacar que, capitaneados por Camilo Lotero, el cuatro lo componía un solo ajedrecista de sub18, sumándose en la ecuación un sub16 y dos sub14. Hay futuro.
Por lo demás, los números particulares de los chavales alcanzaron valores mayores que van más allá de calificarlos como positivos. Es algo de lo que podemos sentirnos muy orgullosos. Aitor Esparza capitaneó al equipo y selló 4/5 tras perder la primera ronda. Se deshizo de los fantasmas y lideró la nave superando por el camino a dos jugadores de casi 2100 Fide. Jon Goñi era el benjamín de la categoría (aún es sub13). Defender el segundo tablero ante rivales que le pasan cinco años no resulta sencillo, por lo que sus 3/5 tienen aún más valor su se tiene en cuenta que finalizó la prueba imbatido. Lo de las mesas 3 y 4 fue un auténtico baluarte. Mateo Echegoyen y Ángel Esparza firmaron unas actuaciones magistrales con pleno de victorias. 5/5 para los dos con performances de 2354 y 2225 Fide respectivamente. Felicidades chavales.

Tras el triunfo de Mikel Gurea con 10 (17), Gros -8 (12)- consiguió el subcampeonato, seguido por Altzaga -5 (12)- que obtuvo el bronce en una apretada tabla clasificatoria en la pugna por este puesto.
En este enlace se puede ver cómo transcurrió la competición.
