Una de las citas fijas en el calendario de Mikel Gurea es la final del Campeonato de Euskadi sub18 por Equipos. Esta competición es acogida con muchas ganas por los nuestros, siempre deseosos de medirse ante rivales fuertes que les pongan en complicaciones. El alto nivel en esta prueba es algo que los nuestros agradecen, porque son conscientes de que sólo de esa forma se puede mejorar.
No fue hasta el año pasado cuando conseguimos por fin ponerle el cascabel al gato y hacernos con el título después de un porrón de segundos y terceros puestos. Costó… pero volvemos a la sede de todos los años, Barakaldo, donde ya es tradicional que se celebre este torneo organizado por la FVA.

El arbitraje corrió a cargo de Miguel Ángel Almansa, que estableció con la dirección del torneo un ritmo de juego de 5 rondas con un tiempo en los relojes de 30’+5″. La competición, con 12 conjuntos, era corta, por lo que había que estar alerta en todo momento. Cualquier despiste en una prueba de esta índole te deja sin margen de reacción.
El equipo que llevamos a tierras vizcaínas fue nuevamente una escuadra muy joven, pero muy experimentada y de garantías. Pese a ello, íbamos de ranking 2, por lo que había opciones de revalidar el título. En la nómina de los de Burlada un jugador sub17, dos sub16 y un sub15, con lo que hay equipo para rato… y eso que los tres mejores canteranos según su rating Fide no pudieron sumarse a la expedición.

Durante la mañana los naranjas no firmaron su mejor juego. Se comenzó con una victoria ante por 3-1 ante Sestao, un club que ha vencido en la categoría de División de Honor. El bache llegó con el inesperado empate 2-2 contra Bidasoa, lo que fue, según los rankings y los emparejamientos particulares, un mal resultado. Sin tiempo para levantarnos y solventar el tropiezo llegó el enfrentamiento ante el equipo favorito, Santurtzi, en la ronda 3 antes del parón para comer. El encuentro acabó con 1,5-2,5 en contra. Fue por la mínima, pero los vizcaínos demostraron el por qué ocupaban la mesa 1.
Ya a la tarde, con el estómago lleno y las ideas claras, los de Burlada obtuvieron dos victorias con idéntico resultado (3-1) ante dos equipos muy fuertes que ocupaban los puestos 3 y 4 en el ranking inicial. Estas dos victorias ante Hondarribia-Marlaxka y Getxo sellaron la consecución de la plata en la prueba.
Con esto, los resultados de Mikel Gurea fueron +3=1-1 con 7 puntos de match y 11,5 puntos en los tableros. El segundo puesto se decidió por mejor desempate que Altzaga Leioa pese a estar ambos empatados.
La actuación, uno a uno, de los nuestros, fue la siguiente:

–Mateo Echegoyen 2,5/5: Ejerció de capitán midiéndose ante los monstruos de los equipos rivales. Empezó muy fuerte obteniendo un buen puñado de puntos de forma consecutiva, pero al final se dedicó a ayudar a los compañeros bajando mesas.
–Asier Etayo 3,5/5: Pese a que este ritmo no es el más favorable para su juego, supo adaptarse y obtener una buena tanda de puntos con los que dar confianza a sus compañeros. Se mostró muy fuerte y confiado en sus posibilidades.
–Ángel Esparza 3,5/5: Al igual que Asier, su puntaje sirvió para apuntalar al equipo de cara a conseguir la meta del podio una vez que la búsqueda del título se antojaba inalcanzable. La suma rápida de sus tantos nos sirvió de bálsamo.
–Gorka González 3/5: No hay que ser tibios: su mañana muy mala, pero a la tarde recuperó su espacio sumando en todas sus partidas. Fue curioso su emparejamiento con Garazi Lamborena; los dos fueron primero y segundo en el último Campeonato de España sub1700.

Al equipo lo acompañó Maider Etayo, que vivió los encuentros como una más, siendo además la encargada de levantar el trofeo de subcampeones. El delegado del equipo fue David Etayo, que cumplió con nota su cometido.
El vencedor final fue Santurtzi con 9 puntos de match y 12,5 en la general. En este enlace puedes ver cómo se desarrolló la prueba.
