El de Llodio/Laudio (Vizcaya) es un torneo que conocemos desde nuestra participación en el año 2024. Nos acogieron como uno más pese a que éramos el único equipo navarro en participar y regresamos a casa con la idea de volver pese a casi anular a última hora nuestra inscripción (ver aquí). Estos detalles suman, como no puede ser de otra forma, en un evento perteneciente al Circuito Vasco de la Amistad.
Este año hemos tenido la suerte de conseguir una plaza en quinta edición del torneo y lo hemos hecho con un equipo muy diferente al resto. Capitaneados por sus padres, cuatro chavales de 7, 8, 8 y 10 años -dos niñas y dos niños-, fueron quienes representaron al club y defendieron los colores del equipo.
El torneo en sí mismo fue un Round Robin entre 16 equipos (15 rondas) con un vertiginoso ritmo de 3’+2″. Toda una mañana de disfrute con un lunch épico preñado de pintxos de categoría. Nuestro agradecimiento al Laudioko Xake Kirol Kluba por ello.

Debemos incidir en que participar en un torneo así con chavales de estas categorúas en un torneo de partidas rápidas y enfrentarse exclusivamente a adultos es, ante todo, una extraordinaria lección de vida. Más allá de victorias o derrotas, el niño descubre el valor de medirse consigo mismo, de superar sus propios límites y de sentarse ante cada partida con ilusión y valentía. El ajedrez, entendido como deporte, enseña que progresar no siempre significa ganar, sino aprender, insistir, analizar los errores y volver a intentarlo.

Compartir tablero con jugadores adultos puede despertar todavía más el amor por este deporte, alimentando las ganas de estudiar, mejorar y comprender cada día un poco más sus secretos. Y quizá lo más importante, que aparece la emoción de perseguir una pequeña gran hazaña, esa sensación de que algo que parecía imposible puede estar al alcance si se trabaja y se cree en ello. A estas edades, el verdadero triunfo no está en la clasificación, sino en salir del torneo con más pasión por el ajedrez que cuando comenzó.
Aritz, Maya, Máxima y Stefan cumplieron con creces y debemos agradecer el apoyo y el ánimo de la gran mayoría de los participantes, que animaron y aplaudieron a los enanos, cuyas partidas fueron las más vistas por los aficionados, que destacaron su audacia y valentía. Y no digo todos porque siempre hay algún que otro Herodes o Gargamel por ahí. Pero nos olvidamos de ellos…

16- Mikel Gurea 4,5/60: Los adultos del equipo, Ashley Morris y Juan Alonso, fueron los encargados de defender las primeras mesas en buena parte del torneo, aunque lo cierto es que a Ashley le tocó defender un tablero de Getxo porque les faltaba un jugador en el primer tramo de la competición. Pero durante un buen número de rondas Aritz Morris, Maya García, Máxima Morris y Stefan Alonso llegaron a competir los cuatro ante quienes se les pusiera en frente. De hecho, Máxima -que aún es sub8- venció a un rival de +1800 y Stefan -aún con 7 años- logró 1,5 puntos en la cuarta mesa. Más allá de los resultados, el hecho de querer jugar una y otra vez es la mejor señal de lo que disfrutan de este deporte y de lo bien que se lo pasaron en Llodio. Bien seguro que volverán.

En este link puedes ver la clasificación final. El mejor equipo fue Martintxo, que se volvió a Vitoria/Gasteiz con 53/60 puntos.
