Hay días como éste, en el que la gente viene con ganas de pasar una buena tarde y nunca se les hace hora de irse a casa. Esto es lo que nos sucedió la semana pasada, en la que tuvimos que organizar dos torneos de rápidas para saciar la sed de ajedrez de quienes acercaron a la bombonera de Burlada. Numéricamente no fuimos muchos, pero sí con muchas ganas.

En el primer torneo diez participantes con el ritmo habitual de todos los viernes (7 rondas de partidas a 5′). El título se lo adjudicó Mikel Razkin con cinco victorias y dos tablas tras una emocionante competición en la que prácticamente todos los participantes estuvieron luchando por subirse al pódium, alternando en las primeras mesas. El segundo puesto lo logró Iker López con 5/7, demostrando que va tomando poso el aprendizaje de ajedrez académico más allá de su alto nivel táctico. El tercer puesto fue para Jon Merino, que sigue logrando medallas en este tipo de eventos, siempre muy cerca de alcanzar el más alto de los puestos.

En el segundo de los torneos de la tarde bajó la edad pero subió el nivel, alcanzándose la cifra de once participantes. En esta edición, la número 22, se dio un triple empate entre tres jóvenes alumnos de la escuela nacidos en los años 2011, 2012 y 2013; unos auténticos genios que formarán parte del primer equipo del club en breve. Los tres chavales completaron la competición con 6/7, perdiendo cada uno de ellos una vez contra uno de sus dos amigos y venciendo al otro, lo que implicaba que el premio de la victoria final se lo adjudicarían en función del bucholz, que variaba constantemente ronda a ronda. Al final, el vencedor fue Kaiet Viana, que lograba su primer entorchado del curso en los torneos de los viernes, seguido de Jon Merino y Jon Goñi, merecedores de la plata y el bronce respectivamente. El grupete de los líderes aventajó en nada menos que dos puntos a todos sus perseguidores.

