
Pal Benko se quedó sin tiempo en el reloj el pasado 26 de agosto. Fue un gourmet del ajedrez, más que un competidor feroz, y tuvo el gesto de cederle su plaza en el Interzonal de Palma de Mallorca al genio emergente de Bobby Fischer.

Pal Benko se quedó sin tiempo en el reloj el pasado 26 de agosto. Fue un gourmet del ajedrez, más que un competidor feroz, y tuvo el gesto de cederle su plaza en el Interzonal de Palma de Mallorca al genio emergente de Bobby Fischer.