Día 4. (30/7/13)
Este día comenzó sin excesivos sobresaltos (¡Aleluya!). Teniendo en cuenta que Aritz todavía tenía algún que otro problema con sus quemadas manos, me encargué yo de hacer la comida… ¡Que nadie se asuste! No hubo ninguna explosión ni hizo falta llamar a los Geos. Preparar un plato de pasta precocinada lo hago hasta yo.
Después de coger el bus para llegar a Villalba se produce la sorpresa del día: ¡Los Oyarzabal/Oiarzabal han llegado! Si ya de por sí gente como Luis Blasco, Arcángel o la familia Andrade Sandoval hacían que la convivencia fuese de los más agradable y entretenida, con este par de norteños las risas se instauraron como la tónica habitual de las posteriores jornadas.
En lo puramente ajedrecístico, esta ronda me enfrento a la chilena WIM Giovanna Arbunic (2054 FIDE). Frente al 1- d4 de mi rival opto por jugar una indo-benoni, respondiendo ella con una variante de la que yo tenía alguna idea suelta pero que no recordaba con exactitud. Conclusión: me quedo algo inferior en la apertura con la única esperanza de que mi pareja de caballos logren reciclarse a lo Idiazábal. En medio de dicho proceso de reciclaje, mi rival juega, desde mi punto de vista, algo pasiva, permitiéndome a mí hacer algo que los que conocen mi juego soso y parsimonioso quedarán sorprendidos: ¡Sacrifico un peón a cambio de mucho ataque y actividad! Aunque no de manera inmediata, este ataque es efectivo, permitiéndome llegar a un final con peón de más en el que mi rival se equivoca y entra en red de mate. Punto para mí.
Como anécdotas ajedrecísticas decir que en medio de mi ataque no vi un sacrificio de calidad que, según el módulo, derivaba en un mate en 8; así como en la parte final de la partida vi una manera de dar mate en 6 jugadas y no un mate en 2. Habrá que recuperar “Mi Primer Libro de Táctica”.
Ya por la noche, cena con el equipo arbitral, con Luis Blasco y con Bruno Villanueva, uno de los jugadores del torneo. La verdad, nunca pensé que hablar sobre antiguas alineaciones de Osasuna, Athletic y Real Sociedad diese para tantos chistes.
Día 5. (31/7/13)
Aritz tiene mucho mejor las manos. ¡Bien! ¡La pomada ha hecho efecto y me libro de cocinar! Después de comer vamos a por la villaves… digo a por el autobús urbano y, para nuestra desgracia, se nos ha escapado en frente de nuestras narices y el próximo no pasa hasta dentro de 45 minutos. Nos libró de llagar tarde el que siempre íbamos con un par de horas de tiempo por el tema de si Aritz y el resto del equipo arbitral tenían algo que preparar.
Ya en lo que al torneo se refiere, hoy juego contra el ranking 1 del torneo, el FM Sergio Sánchez (2304 FIDE). Tras una india de dama trasponemos a una especie de sistema Maroczy para las blancas y un sistema erizo para las negras. Personalmente, no la he analizado con el módulo, creo que llegamos a una situación de completa igualdad, a lo sumo ligeriiiiiiiiiiisima ventaja negra.
Mi rival, lógicamente, no se conforma con esto, por lo que opta por abrir la posición rompiendo el centro. Esto provoca que él termine con un peón aislado en la columna d, que tras unas buenas maniobras luego comerme. A continuación, dejo que mi rival me dé unos cuantos jaque que impliquen que mi rey banco acabe en g4 a cambio de comerme un peón. Había muchas piezas defendiendo mi monarca, por lo que yo no le di mayor importancia. Según vimos en los análisis, había alguna línea que me hubiera ocasionado grandes problemas para defender todas las amenazas, aunque por suerte, en lo que jugamos en la partida pude salir airoso con dos peones de más. Cuando todo parece que se va a resolver en un final de dos peones de más para mí mi rival se deja una pieza y por consiguiente la partida.
¡Líder del torneo tras haber vencido a un 2300! Estar en una nube es poco para mí.
Día 6. (1/8/13)
La mañana fue de lo más tranquila, comimos sin sobresaltos, vamos con tiempo a la parada cuando, a falta de 3 minutos para que venga el autobús Aritz exclama ¡Me he dejado en el piso el portátil! Pues ala, carrerón de un servidor bajo un solazo, llegar al piso, coger el portátil y volver con la lengua, la campanilla y parte del estómago afuera. Afortunadamente, no solo el bus aún no había pasado, sino que tuve un par de minutos de descanso que, unidos a una agradecida brisa que en ese momento pasaba por Galapagar, hicieron que me fuese recuperando poco a poco.
Llegamos a la sala sin ningún otro contratiempo y a la hora programada da comienzo la ronda. Juego contra Luis Bermejo (2181 FIDE). En la partida del día anterior, Luis había ganado a Bruno Villanueva restringiendo completamente la movilidad de las piezas de Bruno, por lo que me mentalizo en ir al cuello desde el primer momento a pesar de ser negras. En la apertura logro algo de ventaja, dado que mis piezas están más activas y mejor situadas, por lo que el plan inicial va por buen camino. Luis no quiere que esto vaya a más, por lo que decide intentar dinamitarlo todo abriendo el centro. Sin embargo, la ruptura no es buena y logro ganar una rica calidad. El resto de la partida no fue fácil, llegamos a un final en el que aunque yo tenía calidad de más las piezas de mi rival eran bastante activas, por lo que tuve que prestar atención a diversas amenazas. Ya en la parte final, logro aprovecharme de un error de mi oponente para llegar a una posición ganada en la que mi rival opta por inclinar su rey.
Por la noche, los árbitros, Luis Blasco y yo fuimos a cenar a un restaurante búlgaro en el que los navarros, demostrando que nos encanta probar comida de diferentes lugares, escogemos el plato más exótico posible: patatas bravas. Después de las habituales risas, Aritz y yo cogemos el autobús de vuelta y a dormir que se ha dicho.
