Un torneo individual de ajedrez es como una aventura personal. Cada jugador se sienta frente al tablero con la mente concentrada solo en su encuentro y oponente. Hay silencio, introspección y la satisfacción o la frustración es únicamente propia. Es un viaje íntimo donde se mide la fuerza de uno mismo contra los demás.
En cambio, en un torneo por equipos, el aire se siente distinto. No solo juegas para ti, juegas para un nosotros. Aunque estés frente al tablero en solitario, sabes que detrás de ti hay compañeros siguiendo tu partida, animándote, apoyándote. Entre ronda y ronda, los jugadores comparten experiencias, se aconsejan, se ríen juntos de los errores y celebran las victorias como un logro común. Esa dinámica transforma el ajedrez, que normalmente es un deporte solitario, en una experiencia de compañerismo y unión.
Lo positivo del formato por equipos es que crea un sentimiento de pertenencia. No se trata solo de ganar partidas, sino de fortalecer la confianza entre las personas, de aprender a apoyarse mutuamente y de descubrir que el ajedrez también puede ser un camino para hacer amigos y construir un grupo sólido. Al final, más que los resultados, lo que queda en la memoria es esa sensación de haber formado parte de algo más grande que uno mismo.
Es obvio que en Mikel Gurea los campeonatos por equipos nos llaman mucho. Somos más una familia que un club.

El Club de Zizur escogió las piscinas de su localidad -Zizur Mayor- para organizar este primer evento con esta modalidad para lanzarlo al resto de participantes y sean éstos quienes continúen promoviéndolo. Toda una iniciativa original y de futuro. En total fueron 10 conjuntos con 4 jugadores cada uno quienes se dieron cita en la prueba, que tuvo en los relojes un tiempo de 5’+3″ para cumplimentar una liga todos contra todos a 9 rondas.
A lo largo de la mañana se vieron muchas y muy buenas partidas en todas las mesas, no sólo en las más altas. Pese a que hubiera un equipo muy destacado apuntando a la primer plaza (a mitad del torneo la pugna era ver quién sería capaz de rascarles un punto), la lucha por el resto de galardones estuvo muy cerrada y se decidió en las dos últimas jornadas con los enfrentamientos particulares. Muy interesante.
Además, la idea de organizar una comida entre los participantes añadió un plus al evento, que repartió en las mesas a los comensales de los diversos clubes charlando en armonía con el tema de fondo del ajedrez. La sobremesa se alargó horas…
Clasificación final
1- Mikel Gurea A 36/36: El equipo formado por Adrián Oroz, Manuel Redín, Camilo Lotero, Iker Fernández y Jon Goñi es un equipo rutilante, realmente estelar, y lo demostró. Venció en todas sus partidas, aunque en alguna de ellas tuvieron que esforzarse pese a que la diferencia de rating fuera muy amplia a su favor.
2- Mikel Deuna 29,5/36: El equipo de veteranos comenzó algo dubitativo, pero los Henry Díaz, Daniel Díaz, Raúl Martínez y Daniel Aguinaga pusieron la marcha a punto en el momento de la verdad y puntuaron fuerte ante sus rivales directos en la rondas finales, obteniendo merecidamente la plata en la competición.

3- Arrano Elkartea 24/36: Los del Casco Viejo vivieron con todo a Zizur y evidenciaron que cuando pueden alinear a sus ajedrecistas son un club a tener en consideración.
4- Zizur B 19/36: El primer equipo local es un especialista en los ritmos ágiles y estuvieron muy cerca de obtener el bronce. Su derrota ante Arrano les dejó fuera del podio.
5- Artica 18/36: Este equipo de vecinos, nacido de la competición que se realizó en la Cendea de Artica, jugó con tres naranjas (Imanol Migueltorena, Iñaki Hernández y Unai Migueltorena) y consiguió un puesto muy meritorio: primer equipo de no club o filial. Realizaron un despliegue enorme y se hicieron con el 50% de los puntos en liza.

6- Katakrak 17/36: La librería Katakrak, que antes o después dará el salto a convertirse en club, alineó a nuestros socios Oier Irujo, Carla Iglesias y Ramsés Gutiérrez. El requisito era haber participado en sus torneos para formar parte, cumpliendo por encima de las expectativas ante tan exigente prueba.
7- Berriozar 12,5/36: El de Berriozar es el club que más se parece al nuestro; un club popular, de barrio, con apoyo municipal y con ganas de hacer cosas. Buen torneo el suyo.
8- Mikel Gurea B 12/36: Javier Huarte ejerció de coach de Iván Huarte, César de Castro, Marcus Andritchi y Julen Cárdenas, que comenzaron muy nerviosos al ver en la sala de juego a tanto jugador adulto. Pero en cuanto comenzaron a moverse las piezas, el miedo cambió de bando. Unos cracks.

9- Zizur B 9/36: La segunda escuadra local formó con varios jugadores aficionados que se rotaron para vivir, en algunos casos, su primera experiencia competitiva, aprobándola con nota.
10- Zizur A 3/10: El equipo de los chavales de la cantera de Zizur se entregó y lo dio todo ante rivales que les superaban en décadas de experiencia, así que la consecución de varios puntos en los tableros debe ser valorada como todo un logro del que sentirse orgulloso.
Dicho esto, desde el Club Mikel Gurea de Burlada no sólo podemos sino debemos felicitar al joven Club Zizur por la iniciativa de organizar esta prometedora competición y alabar la propuesta de que la misma sea itinerante y se vaya desarrollando cada pocos meses por los distintos clubes de la Cuenca de Pamplona. Todo un éxito a nivel participativo y de juego, con un ambientazo exquisito y una sala de juego espectacular. ¡Felicidades!
