Burlada se marca un triple en el XXII Campamento Urbano de Burlada

El campamento urbano de verano de ajedrez en Burlada, organizado por el C.A. Mikel Gurea, hace tiempo que se consolidó como una alternativa de ocio y divertimento para que las familias tuvieran a los más pequeños de la casa ocupados durante las vacaciones estivales. El éxito de la dinámica reside en la suma de muchos elementos: la diversión que se ofrece a los niños y niñas, el amplio abanico de horarios, el aspecto didáctico de las sesiones, las tardes de piscinas y el precio asequible a todos los bolsillos.

El club entiende que para las familias la conciliación de la vida laboral y familiar es algo que durante el verano es difícil de compaginar. Por ello, en esta vigésimo segunda edición del campamento decidimos aventurarnos y apostar por una tercera semana de actividades. Antes las actividades eran la última semana de julio y la primera de agosto; ahora hemos sumado la anterior del mes de julio. Vamos, entre Sanfermines y Fiestas de Burlada. Y la verdad es que estas tres semanas no hemos parado y ha vuelto a significar un nuevo éxito.

Más allá de su utilidad práctica, estos campamentos tienen también un importante componente educativo y social. Las actividades que desarrollamos buscan no solo mejorar las capacidades ajedrecísticas de los participantes, sino también favorecer la convivencia, la diversión y el desarrollo personal. Las horas de piscina son un claro ejemplo de ello. De este modo, los niños no solo disfrutan y se entretienen, sino que también adquieren nuevas habilidades, aprenden a convivir y, especialmente, tienen la oportunidad de relacionarse con otros niños fuera de su entorno escolar habitual. Para las familias, este aspecto resulta fundamental: sus hijos están acompañados y cuidados, pero al mismo tiempo continúan desarrollándose a nivel emocional y social dentro de un entorno que consideramos muy positivo y enriquecedor.

Asimismo, los campamentos urbanos contribuyen a establecer y mantener hábitos saludables durante las vacaciones. En lugar de pasar gran parte del verano delante de una pantalla, los niños siguen unas rutinas, practican ejercicio, conocen nuevas actividades e intereses, hacen nuevos amigos y mantienen activa su mente. Todo ello contribuye, además, a que la vuelta al colegio se produzca de una manera más natural y progresiva.

Para las familias, uno de los aspectos más importantes es la confianza de dejar a sus hijos en un entorno seguro, acompañados por monitores cualificados y participando en actividades pensadas para cada edad y nivel. A ello se añaden la flexibilidad de horarios y una buena relación entre calidad y precio, algo que ha sido posible durante años gracias a la colaboración con el Ayuntamiento de Burlada.

Las tres semanas de campamento (del 20 al 24 de julio, del 27 al 31 de julio y del 3 al 7 de agosto) siguieron una programación muy similar. Las mañanas, de 10:00 a 13:00, comenzaron con tres días dedicados al ajedrez, distribuyendo a los participantes en tres grupos según su nivel. El objetivo era reforzar y ampliar los conocimientos trabajados durante el curso.

Los dos últimos días cambiaron el ritmo con el campeonato de partidas rápidas y una gynkana llena de pruebas: transportar piezas a toda velocidad, lanzarlas y encestarlas o incluso esconderlas para después encontrarlas. Retos de rapidez, habilidad y diversión que acabaron siendo decisivos para determinar el podio final.

Por las tardes, la piscina tomaba el relevo. Aunque el tiempo no siempre acompañó durante estas dos semanas, el buen ambiente estuvo presente tanto dentro como fuera del agua, permitiendo disfrutar igualmente de grandes momentos.

En cuanto al profesorado que este año se ha hecho cargo de los casi 60 chavales, hemos vuelto a apostar por la fórmula de compaginar experiencia con juventud, veteranía con iniciativa, capacidad organizativa con talento… Aitor Esparza, Iker Fernández, Gorka González, Leyre Jimeno, Aitor Martínez, Adrián Oroz, Alexandr Pedchenko, Mario Pérez, Mikel Razkin y Ainara Urroz fueron los monitores esta vez.

En torno a los resultados del primer campamento (20jul/24jul) el ganador vencedor del torneo de rápidas fue Oihan Zabaleta con 6,5/7, seguido por Pau Fernández con 4,5/7 y Stefan Alonso con 4/7. Sin embargo, el podio del campamento, computándose todo en general, dejó a Aritz Morris en manos del título, seguido por Pau Fernández y Máxima Morris en el tercer peldaño de la tabla clasificatoria.

En el caso de la segunda semana (27jul/31jul), la competición subió de nivel.  El vencedor fue Jon Merino con 6,5/7, seguido por Daniel Pérez con 6/7. El tercer peldaño fue para Ian Isach con 5/7. Pero uno no debe acomodarse con los puntos obtenidos en el torneo y la gynkana es quien mejor dicta las posiciones finales. Así, al final en un apretadísimo sprint de última hora, el mejor fue Iñaki Gámez, seguido por muy poco por Daniel Pérez e Ian Isach, que sí que repitieron el puesto del torneo.

Y en el tercer y último campamento (3ago/7ago), el vencedor del torneo de rápidas fue Julen Cárdenas, que hizo 6,5/7. Iñaki Gámez obtuvo la misma puntuación, obteniendo la segunda plaza. El bronce fue para Máxima Morris con 5/7. Durante las pruebas de la última jornada, la suma o pérdida de puntos dictaminaron un podio bien distinto. El campeón fue Iñaki Gámez, que repitió título. Le acompañaron en el podio Ametz Iriarte e Irati Fernández con la misma puntuación.

Se acaba el verano. ¡Nos vemos el año que viene!

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