Cuando se participa en un campeonato individual, toda la responsabilidad recae sobre uno mismo. Frente al tablero sólo existen el rival y las decisiones que cada uno va tomando. Cada acierto se disfruta de manera personal y cada error también se asume en solitario. Es una experiencia personal en la que el ajedrecista se enfrenta tanto al adversario como a sus propios límites.
La competición por equipos tiene, sin embargo, un componente completamente diferente. En este caso, cada partida forma parte de algo colectivo. Aunque durante el juego uno esté solo ante su rival, sabe que sus compañeros están pendientes de lo que sucede y que el resultado de su partida también cuenta para ellos. Se comentan las jugadas, se comparten sensaciones, se aprende de los fallos y se disfruta mucho más de los buenos momentos. Esa conexión entre jugadores hace que el ajedrez adquiera una dimensión social que no siempre está presente en la competición individual.

Y precisamente ahí está uno de los grandes atractivos de jugar por equipos, que es sentirse parte de un grupo. Compartir un objetivo, confiar en los compañeros y saber que todos aportan su granito de arena termina creando vínculos que van mucho más allá del resultado final. Porque después de un torneo, lo que realmente perdura no suele ser la clasificación, sino las personas con las que lo has vivido. En Mikel Gurea conocemos bien esa sensación. Los torneos por equipos nos gustan especialmente porque, antes que un club, nos sentimos como una familia… que no para de crecer.

En esta segunda edición del Torneo de la Cuenca de Pamplona, el Club de Zizur-Ardoi volvió a lleva el ajedrez hasta las piscinas de Zizur Mayor y plantear este formato para que la gente se lo pasara en grande. Un total de trece equipos, tres más que el año pasado, con cuatro jugadores por conjunto se enfrentaron en una competición de 13 rondas (12 más el descanso), jugando todos contra todos y con un ritmo de 7′.
La mañana dejó partidas de gran nivel y momentos interesantes en prácticamente todos los tableros. Más allá de los aspectos competitivos, la comida popular posterior terminó dando paso a una sobremesa larga y tranquila, de esas que hacen que una jornada de ajedrez se convierta en mucho más que un simple torneo.

Clasificación final
1- Mikel Gurea A 24/24: El conjunto formado por Adrián Oroz, Alexandr Pedchenko, Mateo Echegoyen, Manuel Redín e Iker Fernández es un equipo con el que el cualquiera se embarcaría en pro de cualquier conquista. Ganaron todos los encuentros (+12=0-0) y sólo cedieron una derrota en el plano individual y un par de tablas. En frente había jugadores de campanillas, titulados y con +2200… pero no fue suficiente. Adrián e Iker renovaron título.

2- Paz de Ziganda 22/24.
3- Orvina 19/24.
4- San Juan A 17/24.
5- Mikel Gurea B 14/24: A Gorka González le tocó levar las riendas de uno de los equipos más jóvenes de la prueba. Capitaneó su escuadra junto a Álvaro Font, seguido por María Echegoyen. Ya en las mesas bajas la defensa de estos tableros corrió a cargo de Julen Cárdenas e Irati Fernández. Obtener más de la mitad de los puntos (+6=2-4) dice mucho a favor de todos los componentes del equipo.
6- Arrano Elkartea 13/24.
7- Zaldi Zuri 12/24.

8- Zizur-Ardoi A 11/24.
9- Artika 8/24: En el equipo había hasta cuatro jugadores naranjas de los seis que conformaron la escuadra de Artika. La mesa 1 la defendió sumando un montón de puntos Carlos Ruiz, con Iñaki Hernández de espadero mayor. Un poco más abajo estuvieron Goiuri Estébariz y Lierni Estébariz, que disputaron sus partido junto con Miren Puy Azcoiti y Valentín Noain. Sus números fueron +4=2-6.
10- Oberena 6/24.
11- San Juan B 5/24:
12- Zizur-Ardoi B 3/24
13- Berriozar 0/24.
Con todo, desde el Club Mikel Gurea de Burlada felicitamos al Club Zizur-Ardoi por esta nueva iniciativa y las ganas de organizar esta competición Todo un éxito, como demuestra que haya crecido de un año a otro. Zorionak!
