Los campeonatos de ajedrez por equipos tienen una magia particular que va mucho más allá de lo que acontece en el tablero. Aunque el ajedrez suele verse como un deporte individual, cuando se juega en equipo éste adquiere una dimensión distinta: se convierte en una experiencia compartida, una historia colectiva tejida jugada a jugada. En cada ronda, las partidas individuales son piezas de un mosaico mayor: el resultado del equipo depende de todos, no sólo de la brillantez o de los errores de uno mismo. Esa interdependencia crea un lazo invisible entre los jugadores. Cada victoria sabe doblemente dulce, porque se celebra en conjunto; cada derrota se amortigua con las palabras de ánimo de los demás.
La presión del torneo, lejos de separar, une. Todos saben que no basta con que uno gane; el equipo es tan fuerte como su unión. Esa conciencia genera sentido de pertenencia, orgullo compartido y responsabilidad colectiva. Aprenden a mirar más allá del tablero propio, a valorar la contribución de los demás y a sentir que cada punto logrado es una conquista de todos.

En el caso de esta I Copa Universitaria Iberoamericana de León (Guanajuato, México), un equipo de chavales -con edades comprendidas entre los 10 y 16 años en el que participaban los hermanos Fernando García-Cortés Rocha y Adrián García-Cortés Rocha– se animó a tomar parte en un evento en el que eran de largo los ajedrecistas más bisoños, los más pequeños. Su nombre: Big Ratas.
Lo cierto es que los resultados de las primeras rondas bien seguro que alertaron a sus adversarios, que, asombrados con el nivel de juego de los jóvenes, poco pudieron hacer al respecto. Fueron 11 rondas de 10′ para los 12 conjuntos inscritos, a modo de liga todos contra todos. Los números de Big Ratas lo deja claro: +9=3-0 con 33/44 puntos.

Campeones con total merecimiento, con unas abultadas cifras por parte de quienes fueron nuestros alumnos: Adrián se marcó unos brutales 9/11 y Fernando unos impresionantes 7/9. A este puntaje hay que sumar la aportación de Juan Luis Pille Cruz, Francisco Leonardo Campos Moreno y Axel Jesús García Chávez en un equipo de verdaderos campeones. ¡Felicidades!
