El Club de Ajedrez Larrasoloeta de Durango cumplió 40 años el curso pasado y demostraron lo que son capaces de hacer con esfuerzo y espíritu colaborativo. Organizaron un evento por equipos de primera categoría que bien seguro les ha servido como experiencia para lanzarse a montar este primer Open de ajedrez activo en su localidad, Durango.
A la prueba se inscribieron 69 ajedrecistas, entre ellos varios titulados, que tomaron parte en las 7 rondas que indicaron los árbitros, con partidas a 10’+2″. Entre todos ellos destacaba la presencia de Oier Sarasketa, que acaba de entrar a formar parte del equipo MG para la disputa del Campeonato Navarro por Equipos. Estuvo acompañado en el evento por otros dos jugadores que vistieron los colores del club: Manex Reguillaga y Aitor Bravo.
1- Oier Sarasketa 6/7: Oier llegaba con un espíritu renovado después de un verano con muchos torneos y la consecución hace nada del título de campeón guipuzcoano de rápidas. Consiguió entablar con los otros dos ajedrecistas que acabaron como él con 6/7, pero con mejor desempate final. La enseñanza de este torneo para él fue que siempre hay que tratar de buscar algo en casa posición, obteniendo ese premio en algunos momentos casi de la nada y gracias al incremento de tiempo… pero sobre todo a sus enormes recursos. Un torneazo el suyo.

12- Manex Reguillaga 4,5/7: Manex se mostró intratable en el tramo inicial de la prueba, con 4,5/5, evidenciando que era uno de los candidatos a la txapela. Sin embargo, le faltó muy poco para mantener esos puestos y firmó como derrotas sus dos últimas partidas, alejándose de los puestos a los que nos tiene acostumbrados.
13- Aitor Bravo 4,5/7: La progresión en el juego de Aitor es brutal. Aún es sub14 y ya se codea a estos ritmos tan ágiles con los mejores. Fruto de ello fueron sus tablas ante un rival de 2129 Fide. Ese extraordinario resultado, unido a su buen hacer en el tablero, le otorgaron un sabroso premio como mejor jugador de su categoría.

En este link puedes echar un ojo a cómo fue el campeonato, en el que el buen ambiente reinante imperó durante toda la jornada. Una gozada, como siempre.
