En la mayoría de los centros educativos en donde se imparte ajedrez como asignatura o como actividad extraescolar, cuando se está a punto de cerrarse el telón del año escolar se suele sumar el ajedrez como iniciativa a la Fiesta de Fin de Curso.
La dinámica siempre debe ser planteada desde una perspectiva positiva y ludica, dado que el objetivo debe ser tanto entretener a los chavales que han participado durante el año en las clases como resultar atractiva para quienes tal vez prueban a practicar nuestro deporte por primera vez el curso que viene.

El próximo curso el Colegio Notre Dame de Burlada se suma a la lista de centros educativos en los que los monitores y monitoras de Mikel Gurea impartirán clases extraescolares. Lo harán desde la perspectiva de compromiso hacia los chavales y la propia actividad, dándoles la oportunidad de tener continuidad dentro de una gran estructura de club y sobre todo cumpliendo con la máxima de que todos debemos ser tratados de la misma forma independientemente de nuestro nivel o capacidad. Además, el compromiso del club está siempre centrado en apostar por las familias en su conjunto, por lo que los precios son siempre lo más ajustados posibles; buena calidad a un buen precio.

Para promocionar el ajedrez en Notre Dame, en donde saldrán dos líneas de cursos el año que viene, Adrián Oroz e Iker Fernández organizaron una serie de actividades de cara a que la sesión matutina de la fiesta del colegio fuera amena y divertida.
En primer lugar desarrollaron paralelamente según niveles dos clases a las que acudieron tanto los chavales como sus padres y madres. El objetivo era aprender bien las reglas básicas, bien los conceptos especiales del juego. Posteriormente se pasó a jugar un pequeño torneo entre los asistentes de cara a conocer las reglas del juego competitivo.

Una gozada de dinámica que será la primera de muchas… por mucho tiempo.
