Hace tres décadas, un simpático hindú llamado Vishwanathan Anand (ver aquí) se situaba entre los tres o cuatro mejores jugadores del mundo. A su estela, ese gran estado-continente que es la India despunta con fuerza entre las grandes potencias en el Arte de Caissa.
Una ubérrima pléyade de jóvenes talentos garantizan el éxito en los años venideros… hasta la coronación de Gukesh Dommaraju (ver aquí) como campeón del mundo en 2024. Anand lo hizo en los años 2000, 2007, 2008, 2010 y 2012.
Pero hace mas de noventa años, antes incluso de que el sueño de libertad de Gandhi y Nehru se hiciera realidad, un joven nacido en el Punjab deslumbró al mundo… y de paso a la rancia Inglaterra colonial.
Mir Sultan Khan nació en los albores del siglo XX (1905) y, aún niño, pasó a formar parte del séquito del coronel Nawab Sir Umar Hayat Kahn. Al igual que hoy en día, la vida no era fácil en esa parte de Asia y sobrevivir como siervo de un “gran señor” constituía un lujo al alcance de unos pocos.

Nuestro héroe comenzó practicando la variante “india” del juego, mucho mas estratégica y lenta en su desarrollo que la que practicamos hoy en día. Su talento innato y habilidad quedaron patentes cuando en 1928 se proclamó campeón de la India. Esta victoria sería el comienzo de una de las más breves pero a la vez brillantes carreras que ha conocido ajedrecista alguno, pues al trasladarse el maharajá a Londres en tareas diplomáticas, el joven le acompañó.
Sólo estuvo cuatro años en Europa, pero bastaron para que sus partidas dejaran un recuerdo imborrable en los anaqueles de la Biblioteca de los genios. En pocos meses Winter y Yates le pusieron “al día” en la teoría de aperturas. ¡Y para qué quiso más!
Ganó el Campeonato Británico en 1929, 1932 y 1933, fue segundo en Lieja en 1930, tercero en Hastings 1930/31 (derrotando a Capablanca) y 1932/33. Fue olímpico con el equipo británico en tres ocasiones, destacando su actuación de 1931, defendiendo el primer tablero logrando el excelente resultado de 11,5 puntos en 17 partidas.
Otro logro resonante fue su victoria en “match” ante el gran Xavielly Tartakower, derrotándole por 6’5 a 5’5 puntos, con una apuesta de 200 libras esterlinas en liza. Así, el coronel se embolsó sus buenos dineros sin mover ni un miligramo de madera… Xavielly demostró su caballerosidad al interceder para que al menos 20 libras le fueran entregadas al bueno de Mir… Magra fortuna, pero menos es nada.
En 1933 el marajá invito a cenar en su suntuosa residencia londinense al equipo de Estados Unidos que acababa de triunfar en la Olimpiada de Folkestone. Todos se quedaron petrificados al comprobar que el camarero que les servía la mesa no era otro que Mir Sultan Khan… muy digno, muy correcto y silencioso… el mismo que pocos días antes se había “batido el cobre” con ellos de igual a igual.
Meses después, Nawab regresó al Punjab con su séquito y, desde entonces Sultan Khan apenas volvió a jugar. Además tuvo la desdicha de contraer una grave enfermedad: la malaria. Moriría en Pakistán en 1966, pero, al igual que a Pillsbury y Charousek, todos le recordaremos como uno de los astros de Caissa, cuyo fulgor fue tan breve como importante en nuestra Historia.

Veamos una de sus grandes victorias ante un rival que haría “temblar como una hoja” a más de un campeón de aquella época. El juego posicional que se despliega es sencillamente impecable.
Blancas: Mir Sultan Khan (1). Negras: Salomon Flohr (0). Olimpiada de Praga, 1931: 1-P4D, C3AR 2-C3AR, P3CR 3-P4A, A2C 4-C3A, P3D 5-P4R, 0-0 6-A3R, CD2D 7-C2D!, P4R 8-P5D, C1R 9-A2R, P4AR 10-P3A, P5A 11-A2A, P4TD 12-P3TD, C1-3A 13-P4CD, P3C 14-C4T, T1R 15-P5A, PCXP 16-PXPA, CXPA 17-CXC, PXC 18-AXP, C2D 19-A2A, A3TD 20-AXA, TXA 21-D2A, T1T 22-0-0, A1A 23-TR1A, A3D 24-C4A, D2R 25-CXA, PXC 26-TD1C, C1A 27-D6A, TD1C (Diagrama) 28-T6C!, TXT 29-DXT, D2D 30-T6A, T1A 31-A1R! Rinden.
Texto: Miguel José García-Cortés
Si quieres saber más sobre este jugador, lee este artículo.




72- Iraia Ciganda 5/9 (+27): A Iraia le sucede algo muy similar que a Jon con este torneo; para ellos este torneo tiene algo que les hace marcar la diferencia y lo disfrutan. Y ese disfrute les provoca sacar lo mejor de sí mismos. Este año Iraia ha obtenido su mejor resultado en un nacional al sumar 5/9, pero es que independientemente de eso su juego ha brillado por sí solo. Tuvimos la suerte de ver sus partidas en directo y nos regaló combinaciones de ataque hasta el mate de más de 6 jugadas haciendo las mejores posibles. Se impuso a dos jugadores de +1700 y no acabó en el pódium femenino de la general por muy poco. Su fuerza de juego le hacía merecedora de ello… pero lo que sí se llevó a casa es el
123- Aitor Molina 4/9 (+16): Nada menos que unas tablas ante un jugador madrileño de 1838 fue la carta de presentación que tuvo Aitor en Vícar. Con ese resultado lo que hizo fue catapultarse para medirse en todo momento ante rivales de Elo superior. Pese a que al final su mejora fuera de solamente+16 enteros, sus números ante sus adversarios dicen mucho más y narran excelencias de su juego, ya que su juego sólido le llevó a mostrar su rey inquebrantable al firmar cuatro tablas a lo largo de la prueba. Otro dato destacable es que también es sub11, así que este año aún no es el bueno ya habrá que esperar al próximo para ver su clara evolución y mejora.
186- Julen Merino 2,5/9 (-32): Nuestro sub9 estrenaba una buena cifra de Elo, pero hacerlo ante rivales que te superan en hasta tres años no es el escenario ideal para ello. Padeció una y otra derrota de forma consecutiva debido a la velocidad de juego que impuso a su ajedrez sobre el tablero. Ese exceso de ímpetu el principio le pasó factura en el medio juego con posiciones inferiores o material de menos que eran difícilmente remontables. pero pasado el ecuador de la prueba arrancaron los motores de su fenomenal cabeza y sumó de seguidos 2,5/3 puntos. De ganar en la última podría haber incluso mejorado su rating.
194- Naroa Ciganda 2/9: Naroa aún es sub10 y este torneo suponía para ello un salto de calidad bastante grande. Su talento ajedrecístico es enorme y nos lo ha demostrado en muchas ocasiones. Sin embargo, su capacidad de esfuerzo cuando los premios no están claros… no lo es tanto. Y con su hermana haciendo una buena prueba, no se esforzó todo lo que pudo. Pese a ello, hubo partidas en las que estuvo más de tres horas luchando de tú a tú ante rivales muy curtidas, pero sin suerte. Otras también vio cómo se le escurrían entre los dedos los puntos. Finalmente sumó la ansiada victoria y toca quedarse con ese aspecto positivo. 





El Open Internacional de Benasque es uno de los festivales ajedrecísticos más importantes del panorama nacional. Además del idílico escenario en el que se desarrolla, en el corazón del Pirineo oscense, el torneo ofrece una de las bolsas económicas más altas de estado, con más de 51.000 euros en premios. Este evento deportivo viene desarrollándose en Benasque desde el año 1981, en el que el uruguayo Lincoln Maiztegui venciera en aquella primera edición.



115- Maider Etayo 4/9: El estreno de sus espectaculares 1629 Fide unos días antes de la competición supusieron toda una alegría para ella y todo un regalo para sus rivales, dado que en su cabeza pareció albergarse el mandato de tener que demostrar esa fuerza de juego. Su potencial es brutal. Le costó arrancar y sus 1,5/3 iniciales ante rivales con menos rating evidenciaban que no se encontraba suelta. Encadenó después una serie de derrotas, pero mejoró sus números al final al firmar 2,5/3











18- Julen Cárdenas 6/9: Julen comenzó jugando muy rápido, sin habituarse al ritmo pausado. Pese a que en las aperturas cometía errores, su enorme talento táctico le llevaba a conseguir ventajas, que luego desaprovechaba por errores burdos, impropios de un jugador tan seguro como él. Tuvo que llegar al ecuador de la competición para creérselo y cogerle el truco a la cosa, hasta encadenar cuatro victorias consecutivas precisamente contra rivales mucho mejores que los de las primeras rondas. Su mejora fue tal que finalizó el torneo como segundo mejor jugador navarro en el Top20, lo que es todo un logro deportivo. Nos regaló en una partida un sacrificio de pieza en el enroque verdaderamente épico para hacer un mate en tres jugadas.
68- Aritz Morris 4/9: La mejoría de juego de Aritz en la segunda parte del curso ha sido asombrosa. Es capaz de retener los elementos que se estudian en clase, pero para llevarlo a la práctica a la perfección sólo le ha faltado ser capaz de usar un poco más el tiempo. Ése ha sido su error y el de todos sus compañeros este torneo. Al igual que a Julen, le costó arrancar, pero en cuanto lo hizo volvió a ser fiel de su juego directo, de ataque a la mismísima yugular. Si no obtuvo más puntos es porque tal vez jugó demasiado a tumba abierta, pero no se les puede decir nada a los que son valientes. Otro aspecto positivo es que obtuvo una victoria ante un jugador elado, así que en breve lo veremos en la lista Fide.
95- Máxima Morris 2,5/9: Máxima es una jugadora tranquila, que gestiona a la perfección los tiempos y que revisa todo un par de veces antes de mover. Fue ella durante las tres primeras rondas y ya nos frotábamos las manos sus profesores con verla luchar por ser campeona de España. Iba 2/3. En una de esas rondas intermedias se cruzó con un niño maleducado que la sacó del tablero a base de menosprecios y vulgaridades que soltaba por su boca, alentado por otro par de compañeros que le reían las gracias. Máxima, sola en la sala de juego con 7 años, no supo cómo defenderse y ya prácticamente no quiso jugar más. Pero ella es una campeona, lo es de Navarra sub8 pese a ser sub7, y trató de sacar fuerzas de flaqueza y terminó el torneo. Finalmente acabó tercera de España sub7, lo que es un logro fenomenal que en verdad nos sabe a muy poco por su verdadero potencial. Ningún tipo de apoyo al respecto por parte de la FNA cuando se les informó al respecto; ninguno.
El mejor jugador navarro fue Miguel Rada con 7/9, que finalizó séptimo de la general a sólo medio punto del cántabro Julio Monteserín, que fue el campeón con 7,5/9. Si lo deseas, 
