Cerca de cien jugadores fueron los que se inscribieron en el XIII Torneo Escolar de las piscinas de Oberena, que quedaron divididos en tres grupos: sub8, sub10 y una categoría especial. Este campeonato, enmarcado dentro del Circuito Escolar de la FNA, fue recibido con muchas ganas por parte de los niños y niñas que practican este deporte, ya que esta temporada han sido muy pocos los eventos que han podido disfrutar más allá de los Juegos Deportivos… y ahora, de repente, llegan un montón seguidos los unos de los otros.
En nuestro caso, un total de 16 niños y niñas del Mikel Gurea se animaron a participar, si bien es cierto que casi no lo hacemos, puesto que a falta de menos de 18 horas del inicio del torneo todas y cada una de nuestras inscripciones «se habían extraviado«. Muy curioso, la verdad… pero lo que no se llevan los ratones aparece en los cajones, ¿no? Dejémoslo ahí… Al final nuestros canteranos pudieron jugar sin problemas y trataron de hacerlo lo mejor posible.
En cuanto al torneo -que se disputó al ritmo habitual de 15′ y 6 rondas- lo mejor de todo fue la cifra de participantes, de la que ya hemos hablado; alrededor de la centena. A este respecto hay que aclarar que el equipo local puso toda la carne en el asador, ya que el 40% de los inscritos eran pertenecientes a las piscinas. Lo peor, que sólo dos de los diez campeones navarros de los Juegos Deportivos de Navarra tomaron parte en el evento, lo que deslucía un poco la competencia y con ello rebajaba en cierto modo el nivel.
En la categoría de sub8 (37 participantes) nuestros cinco representantes tuvieron desempeños muy diversos. Mientras Alazne Viana y Aitor Molina desplegaban su destreza en las mesas altas del torneo, como demuestran sus 4/6 (puestos 10 y 12 respectivamente), Nicole Kravchuk y Nicol Medina finalizaban ambas con 1,5/6 (puestos 34 y 35) quemando etapas y aprendiendo a disfrutar cada vez más de la competición. Mientras tanto Yago Díaz navegó entre esas dos aguas (3/6 y puesto 23), tratando de encontrar su sitio entre los mejores, que llegará el día en que la ansiedad deje paso a su talento. El vencedor del torneo fue Alex Irujo.
La siguiente categoría, la de sub10, contó con 38 participantes; la más numerosa de las tres (cinco fueron de la Escuela de Burlada). El mejor de los nuestros con 4,5/6 fue Jon Merino, que se quedó con un cuarto puesto que sabe a poco después de sólo caer derrotado ante el campeón del torneo, Raúl Burriel. June Arrastia finalizó en el noveno puesto con 4/6, teniendo un comienzo algo dubitativo y por contra un final demoledor. Con 3/6 se quedaron Enzo Esain y Sayoa Jimeno, navegando entre las aguas de la tranquilidad de las mesas bajas y el oleaje de los primeros puestos (posiciones 20 y 22). Finalmente Beñat Fillat y sus 2,5/6 25.
Finalmente en la categoría especial, que comprendía niños y niñas desde sub12 hasta sub16 (aunque parece que no se inscribió nadie de los mayores) un total de 34 jugadores, de los cuales 6 dejaron bien alto nuestra escuela. Así, Angel Esparza acabó en tercer lugar (segundo de sub12) con 5/6 tras dejar escapar, por desgracia, una posición muy ventajosa ante el que a la postre fue el vencedor, Oleksii Hnatiuk. El siguiente de los nuestros fue Ander Arrastia con 4,5/6, practicando un juego muy maduro y seguro que le llevó al quinto lugar. A continuación Kaiet Viana alcanzó el séptimo puesto con 4/6 mezclando victorias contundentes y derrotas en las que el tiempo le jugó alguna mala pasada. Seguidamente, Gorka González, pese a sus 3,5/6 y su duodécimo puesto se alzó con el premio como tercer mejor sub14 12. Y finalmente, señalar que, aunque Leire Jimeno y Javier Armendáriz con 2/6 en los puestos 30 y 31 no tuvieron su mejor día, en su descargo hay que señalar que éste tampoco era el torneo más adecuado para ellos al ser jugadores de sub12 (de primer año) midiéndose contra rivales de sub14.
Más información sobre el torneo sub8 aquí, del campeonato sub10 en este enlace y en este espacio el de la categoría especial.





El tercer viernes de partidas rápidas en el club de Burlada ha reunido al mayor número de participantes desde que comenzamos a abrir el local. La tarde estuvo muy animada, se vieron preciosos encuentros y todos aprendimos un poco más de cada apertura, de cada posición, de cada final complocado… La frase de John Wooden, entrenador de baloncesto de UCLA, venía a decir que «si se va por el camino del aprendizaje, se va por el buen camino«. Y aquí se aprende todos los días.
El premio de esta semana, una Revista de Ajedrez de Peón de Rey en la que el protagonista era nada menos que el campeón del mundo Magnus Carlsen, fue a parar a manos de Gorka González gracias al empeño en sus encuentros, tratando de obtener ventajas pronto y salir al ataque en las aperturas. A por todas desde el principio; toda una muestra de actitud.



Alfonso Cemborain es un talentoso jugador del Mikel Deuna que siempre que puede coge las maletas y se marcha unos pocos días a disfrutar del tiempo libre. Por regla general mar y ajedrez son dos elementos que nunca faltan en sus vacaciones, así que el I Open Chess de Menorca cumplía todas sus exigencias.
La competición tuvo lugar el mes pasado y se disputó a un total de 7 rondas de partidas de 90’+30″, dividiéndose en dos categorías: el Torneo B -en el que participó Alfonso Cemborain– estaba limitado a jugadores de menos de 2000 Elo (71 participantes) y el A abierto a todos los niveles (138 en la nómina). Además, una noche se organizó un Torneo de Rápidas (Blitz) para que los más animados continuaran quitándose el gusanillo.
El segundo viernes de ajedrez en el club de Burlada ha sido el de la confirmación de que la gente va cogiendo el ritmo y tiene ganas de disfrutar… pero el buen tiempo es un rival muy difícil para batir. Esto es, que la gente tiene ganas de salir por ahí, y más después de lo que nos ha tocado vivir. Ya lo dijo (o al menos se le atribuye a él) Felipe II: «No mandé a mis naves a luchar contra los elementos«. Y pese a todo… 17 juhadores se dieron cita en la sede del club Mikel Gurea.
El premio de esta semana, consistente en una Revista de Ajedrez de Peón de Rey, fue a parar a manos de Pablo Pagola por el ibterés que puso en todas y cada una de sus partidas. Como anécdota, hay que señalar que después de cada partida se quedó un rato con su rival aprendiendo qué había hecho bien y mal en cada encuentro con el fin de mejorar su juego. Muy buena concepción de cómo funciona este deporte, ya que de cada partida (se gane o se pierda) obtenemos una lección.








El que fuera subcampeón del mundo, David Bronstein, señalaba: «Jugar una partida de ajedrez es pensar, elaborar planes y también tener una pizca de fantasía«. No podemos estar más de acuerdo con él, ya que todos y todas hemos visto que durante todo este tiempo de pandemia hemos visto mermadas nuestras posibilidades de medirnos en los tableros y competir. Por ello, la apertura del club los viernes a partir de las 17.00 horas es una gran oportunidad para volver a pensar, hacer planes, a fantasear con posiciones… pero también para pasar un buen rato en compañía de los amigos del club. Y además organizando dos torneos de rápidas a 5′.
El premio de la semana, consistente en una Revista de Ajedrez de Peón de Rey, recayó en June Iturria por su valentía en el tablero y sus ganas de querer crecer en este deporte. Como curiosidad, comentar que, en una posición igualada tras una buena apertura y un gran posicionamiento del material en el medio juego, su rival -de más rating Elo que ella- le ofreció unas tablas que rechazó porque veía que podía ganar la partida. Aunque perdió, se llevó el reconocimiento de sus compañeros.
